Un Ecobarrio o “EcoQuartier” es un proyecto de desarrollo urbano que respeta los principios del desarrollo sostenible a la vez que se adapta a las características de su territorio.
Un EcoQuartier debe respetar todos los principios del desarrollo sostenible a través de: 1- Apostar por una gobernanza que facilite la participación ciudadana en el proyecto de ciudad; 2-contribuir a la mejora de la vida cotidiana mediante el establecimiento de un entorno saludable y seguro para todos los residentes y usuarios del espacio público o privado, y promueve la convivencia; 3- Fomentar la participación en la dinámica económica y territorial; 4-Promover la gestión responsable de los recursos y la adaptación al cambio climático
Desde una perspectiva jurídica el caso de los “écoquartiers” es interesante por los textos jurídicos que ayudan a fomentar la integración de la sostenibilidad en el urbanismo, por el trabajo realizado para definir este concepto y por el proceso de certificación elaborado para garantizar su calidad .
En primer lugar, Francia se ha dotado de un marco jurídico favorable para introducir el desarrollo sostenible en el urbanismo. Así, a parte del código del medio ambiente y del urbanismo, destacamos la Ley “SRU” nº 2000-1208 de 13 de diciembre 2000 relativa a la solidaridad ya la renovación urbana, que promueve la mejora de la coherencia entre planificación urbana y territorial, refuerza la solidaridad entre las ciudades y la mezcla social en las viviendas, y condiciona los desplazamientos al respecto de la sostenibilidad. También es de interés, la influencia de la Ley Grenelle II de 12 julio de 2010, que pretende favorecer un urbanismo menos consumidor de espacio y estructurado por el transporte col • lectivo.
En segundo lugar, el concepto de “écoquartier” está poco definido. De una parte se ha defendido la necesidad de concretar el concepto a partir de normalizar, pero no se ha aplicado por el riesgo de uniformizar el y simplificarlo, lo que le habría hecho inaplicable en una realidad que es tan variada como compleja.
Al final, el gobierno francés ha decidido proponer que el referencial de base para definir el Ecobarrio sea una carta voluntaria en el que el municipio se muestra dispuesto a asumir unos criterios que aplican los principios anunciados.
En tercer lugar, esta misma carta voluntaria es el primer paso para entrar en un proceso de certificación que garantice la calidad. Una vez que el proyecto urbanístico ha sido definido y se han decidido las principales orientaciones del proyecto, se entra en la segunda fase, en la que el proyecto es evaluado y en caso de ser aceptado, se considera que se reconoce su valor . La valorización del proyecto en esta segunda fase puede ayudar a atraer financiación para la realización del proyecto. A medida que el proyecto avanza, un grupo de expertos analizará los criterios e indicadores para evaluar si el proyecto puede ser certificado como “ecoquartier”.
Desde INSTA, trabajamos para promover la sostenibilidad a partir de garantizar la calidad de los proyectos. Creemos que los procesos de certificación pueden ser de ayuda para mejorar la transparencia y la eficiencia.